viernes, 28 de enero de 2011

Atracción de miradas.

-Es perfecta la noche de hoy, ¿verdad?
-Casi tan perfecta como tú...
Y no me faltó nada mas para contestarle, me miró, le miré, nos miramos, como siempre, como todas las veces, una mirada limpia, serena, una mirada que me daba seguridad. Una mirada con unos ojos, los ojos mas bonitos que había visto en mi vida, unos ojos que tenían un brillo especial; una pizca de felicidad se escondía tras sus pupilas, una pizca de alegría que él siempre guardaba para aquellos momentos en los cuales mi felicidad se extinguía. Él sabia como hacer para que lo negro, fuese blanco, sabia como convertir un día cualquiera en un día especial, sabia como convertir un recreo en una tarde de sábado, sabia como hacerme reír y, lo mas importante: sabia como quererme. 
Y nos fundimos en un beso. En uno de nuestros besos, solo nuestros, de él y mio, dejando atrás comentarios inoportunos de gente que habla sin saber de que, dejando atrás todos los días grises que tuvimos, todos los silencios que no se por qué no fueron llenados con palabras, olvidando lo que había alrededor. Solo viviendo el momento en que nuestras bocas se juntaban, en que nuestras respiraciones se hacían una sola, viviendo el momento en que podíamos ser felices sin pensar en lo que pueda ocurrir después.
Porque así somos, tú y yo, dos estudiantes de la vida, dos locos que no se paran a pensar en lo que pueda pasar mañana, dos que se dejan llevar.
Y es por todo esto por lo que me encantas, por lo que sonrío cada día. Gracias a esto, creo que soy feliz.

1 comentario:

  1. espero que algún día llegue esa mirada especial la cual dura segundos pero parecen horas y entras a la pupila de la otra persona¡

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